Personas: disposición y cultura
EMI evalúa si el equipo acepta el uso de IA, si sabe por dónde empezar y si existe un criterio compartido para usarla en tareas reales.
Una empresa no adopta IA sólo porque compra herramientas. EMI mide las condiciones que permiten que la inteligencia artificial se use con criterio y genere impacto.
Comenzar diagnósticoEMI evalúa si el equipo acepta el uso de IA, si sabe por dónde empezar y si existe un criterio compartido para usarla en tareas reales.
La adopción necesita datos accesibles y herramientas integradas. Sin ese sustrato, la IA queda limitada a usos individuales o pilotos difíciles de escalar.
Los procesos deben estar mapeados y la empresa necesita responsables, reglas y coordinación para que la IA no dependa de iniciativas aisladas.
EMI muestra un puntaje ponderado, un puntaje de eslabón débil, arquetipo de adopción, brecha contra el estándar de industria y un primer quick win sugerido con revisión humana.
Porque la madurez en IA depende de personas, datos, procesos, gobernanza y herramientas actuando juntos. Una dimensión débil puede frenar a las demás.
Depende de la empresa. Muchas tienen herramientas, pero fallan en datos, cultura o procesos reales. EMI identifica ese cuello de botella.